miércoles, 1 de abril de 2009

~ Otra vez el amor ~


~ Otra vez el amor ~

Todo lo dulce y amargo
brotó de un solo instante:
tiempo y espacio
sacrificados
al día que llegaba entre cenizas.

Visión, su luz para vivir.
Cerrazón, su luz, para no saber vivir
sino atada a las manos
que escribieron la primera
y la última palabra.

Abarqué en la penumbra
todas las primaveras,
los soles,
los diminutos puntos de fuego
de todas las esquinas
y los puertos;
de todas las hogueras
que llamean
en la sombra que me cubre.

¡Todo el mar no bastó
para dejar sin huella
el breve trigo que dejó tu beso.

Delia Quiñónez de Tock, Guatemala, 1946