jueves, 1 de abril de 2010

¡Ay Amor!










¡Ay, amor!
Me estás doliendo como el viento cuando sopla
Y bota suaves pétalos de rosas,
y en el silencio voraz de la noche,
Ay, me pregunto, por qué te extraño,
Cuál es el punto de amarte tanto. Por qué? Por qué?
El tiempo se detiene si vuelvo a ver tus ojos,
Creía en el olvido después de tanto amor.
La luna es confidente cuando mi voz te llama,
En eco se hace un grito, viene del corazón.
Y seguiré por ti con este pecho abierto,
La ausencia en el vacío, ay amor,
Porque hay amor.
Porque hay amor me estás doliendo como despedida,
Agua de mar cayéndome en la herida,
Y en el silencio voraz de la noche,
Ay, me pregunto, por qué te extraño,
Cuál es el punto de amarte tanto.
Por qué? Por qué?
El tiempo se detiene si vuelvo a ver tus ojos,
Creía en el olvido después de tanto amor.
La luna es confidente cuando mi tu voz te llama,
En eco se hace un grito, viene del corazón.
Y seguiré por ti con este pecho abierto,
La ausencia en el vacío, ay amor,
Porque hay amor.