lunes, 14 de noviembre de 2011

Amame >><< Mary Bell Díaz Castillo




Mary Bell Diaz Castillo
AMAME

Ámame,
con el precipitar de las olas
que llegan a mí.

Ámame,
con el sonido del mar,
con la melodía del viento,
con la aridez del desierto.

Ámame,
con la lluvia represada
en tus labios
Con el rocío de la noche
mordido en tu boca.

Ámame,
con el aroma de tu piel
que se adhiere a la mía
en la intimidad de mis sueños.

Ámame,
con la miel de tus labios
Ven,
destila tu polvo aromático
en las orillas apacibles
de mi existir.

Ven,
líbame con denuedo,
muérdeme de a poco,
levanta las cenizas del ayer
y hiéreme...

Hiéreme
con el sabor de tus besos,
con el calor de tus dedos,
con el efluvio de tu cuerpo,
con el destello del sol
que asomaste en mi ventana,
ven hiéreme...

Ven,
que en la profundidad de mi boca
una sirena de dulce melena
siente la hiedra venenosa
rozando el punto infinito
enarbolado en el placer infernal
que destila su veneno en mi.

Ven,
veneno de mandrágora venenosa
que mis ansias de amarte
endulzarán tu boca
hasta que tu tálamo sediento
penetre en el silencio nocturno
de una noche de fuego
que vibra en mi.

Ven,
que la arena de esta playa
es torbellino en tu boca,
es remolino en tus labios,
es aguacero dilatado
en la hondonada de mi cuerpo
mancillados por el deseo,
por la pasión,
por las aguas destiladas de tu boca,
que embriagaron mis entrañas
cuando fuiste vino
y yo,
uva macerada
que se volvió quimera
en el tiempo,
que se hizo verbo en mi luna;
hoy manantial de fuego
en nuestros cuerpos,
porque cuando fui tuya
me hiciste mar en el silencio
de una noche derretida.


Mary Bell Díaz Castillo
(12-NOV-11)