viernes, 23 de diciembre de 2011

Piel del Aire



Piel del Aire



1

Seres engendrados

en lo infinito



antes de nacer habían amado

a sus piedras, bañado en sus ríos

mirado en sus lunas



bebían gota a gota

la caricia azul

que nos cubre



sentían el suspiro

la placidez desnuda

la sed de las montañas o el desierto



entendían el idioma del silencio

la batalla de las piedras contra el viento

la luz de un sol inextinguible



vagabundos de los canales

nómadas de mares

fragancia de la seca piel

de las caracolas



marineros curtidos en pasión y salitre

navegando hacia el futuro

en el océano del cosmos



caen los hijos de la lluvia

y quiebran el cuerpo de la luna

y reparten esos trozos de mudos espejos



nacidos en el valle de verde encanto

sienten el aroma del jardín de agua

esparcen sus caricias a los rostros

agrietados por el tiempo



brindan en copas de greda

en el profundo silencio de las piedras

y la raíz frondosa del árbol



seres en cuya sangre

circula el humus de la tierra

donde conocieron los colores



2

Os invito a visitar mi abismo:

¡Venid!, ¡mirad!, existen seres

que temen contemplar su alma

en la profundidad del espejo



desean el silencio henchido

de la noche

huir, perderse poco a poco

con su ausencia

huérfanos de sus palabras

prisioneros en extrañas latitudes

idealistas de sombras y olvido



seres escondidos

en desmesurados antifaces

escribiendo secretos

en el vientre de las piedras



Os invito

a visitar mi abismo

a tejer en paz



3

quienes buscan en otros

lo puro, la divina esencia

componen el silencio

con la armonía de los sueños



como los atados a las cadenas comprenden

la añoranza de los pájaros

por huir de su encierro

la gris agonía de la vida

entre rejas



hay seres que solo son

su pensamiento

se deslizan como la lluvia

que todo lo cubre,

como el mar

que todo lo lleva



deshojan tiempo

apuran distancias

a la vida.



Seres que se retratan

a cada instante

en el agua quieta del espejo,

en la esfera apacible de la noche



se acarician tranquilos

absorben placeres

hasta el fondo de los huesos



seres enamorados

de pasiones incendiarias

buscando en los ardores del astro

retazos de sombra

o en el abismo glacial

un potente rayo de sol



pena da ver a los atormentados

por el éxito ajeno

a quienes envidian lo hermoso de un paisaje

o hasta su propia sombra



4

seres apesadumbrados

de páginas ocultas

peregrinos solitarios, silenciosos

lejanos



añoran quimeras

y lloran tristes sus miserias



pero quienes despiertan

ilusiones dormidas,

liberan pensamientos



y desean beber el agua

de tus ojos

deshojar tus besos

acariciar tu sombra

morir en tus noches



¿escucháis los nítidos latidos,

resonantes latidos

que nos acunan tiernamente

con maternales pechos?

madres que siempre esperan

con los brazos abiertos

y caricia en los labios

con el corazón en alguna de sus manos



si dibujan peces en el cielo

miel en la piel, pan de corazones

besos en vuelo



5

seres soñadores

se atreven a surcar abismos

a besar el alma de la tierra



vencen tempestades

y logran habitar en campos luminosos



este abismo también pertenece

a los seres subyugados

de la oferta y la demanda

codiciosos de vasijas

y cubiles de serpientes



ávidos de tesoros

mercaderes de fortunas

sin juicio ni razón



hieren e infectan la madre tierra, pacha mama

engordando el tributo del erario



sus soldados iracundos a los sueños

disparan sin piedad

ráfagas de fuego

belicosos insensatos

erigiendo con orgullo

la amarga historia

de banderas y trincheras

en la sinrazón de su carne de roca



aún invaden el territorio virgen

y asesinan a mansalva

a la América Morena



mientras seres resignados

víctimas y cómplices

de aquellos que truncan la tierra

en un despojo



seres que preguntan al vasto cielo

sobre lo inmortal de la pesadumbre

e indagan ansiosos el secreto de la muerte

en dimensiones desconocidas,

muerte que yace palpitante

en el corazón de la existencia



he aquí los involucrados en la guerra

en su crímen

sin castigo



yacen inmóviles, inconscientes

dormidos como ángeles sin culpa



6

hay seres desvanecidos

en el aflicción

por la violenta ausencia de paz



piensan que vendrán dioses

a abrir crisálidas en las estaciones

olvidadas



estremece ver a quienes acarician

la solidaridad

con las claras y flamígeras

tres letras del astro rey

sin alcanzar a iluminar

los recónditos lugares

del alma humana

Ego



solidaridad vestida en papel celofan

dada a seres descalzos

de ojos acuosos, torsos desnudos

y mocos traviesos



y con discursos y promesas

muere la solidaridad

en medio de miradas cómplices

y sonrisas grotescas



7

existen seres transparentes

de pupilas encendidas;

desean destruir armas

construir puentes

unir tierras con tierras



levantar el mar hasta el cielo

y bajar cielo azul al mar oscuro

como una bandera de dos elementos



seres de ansias grandes

más allá de todo cansancio

de esperanzas,

seres sin temor ni temblor



seres de alma

manos de árboles,

tejedoras incansables de charangos y palabras

liberando coplas encendidas

de compás y tiempo



cántaros de arcilla

y memorias humedecidas

en el hálito entrañable de la tierra

esparcen sentimientos

a los puntos cardinales

encienden llamas apagadas

y siembran pan en cada árbol



8

aquí hay seres

habitando los cuatro vientos

ajenos a los sonidos



ausentes del paisaje

de la aurora, del crepúsculo



seres que no dejan huellas digitales

que se niegan a ser eslabones

de existencias ajenas



inconscientes,

que no entienden a los niños,

a los ríos, a los árboles y frutos



9

Los hombres son libros

que caminan por las calles

libros abiertos o cerrados

libros con páginas ocultas o reveladas

libros olvidados o releídos



libros con muchas páginas en blanco



abrid aquellos libros

donde estén los mejores sueños,

los dolores forjados

en fuego y esperanza



libros que tejan la paz

en la piel del aire.