martes, 8 de julio de 2014

Con la frente marchita (Joaquín Sabina)




Con la frente marchita

(Joaquín Sabina)


Sentados en corro
merendábamos besos y porros
y las horas pasaban deprisa
entre el humo y la risa
te morías por volver
"con la frente marchita" -cantaba Gardel-
y, entre citas de Borges, Evita bailaba con Freud;
ya llovió desde aquel chaparrón hasta hoy.


Iba cada domingo a tu puesto del rastro a comprarte
carricoches de miga de pan, soldaditos de lata,
con agüita del mar andaluz quise yo enamorarte
pero tú no querías más amor que el del Río de la Plata.

Duró la tormenta
hasta entrados los años ochenta,
luego el sol fue secando la ropa
de la vieja Europa.
No hay nostalgia peor
que añorar lo que nunca jamás sucedió,
"mándame una postal de San Telmo, adiós, cuídate"
y sonó entre tú y yo el silbato del tren.

Aquellas banderas
de la patria de la primavera
a decirme que existe el olvido
esta noche han venido.
Te sentaba tan bien
esa boina calada al estilo del Che,
Buenos Aires es como contabas, hoy fui a pasear
y al llegar a la Plaza de Mayo
me dio por llorar
y me puse a gritar: ¿dónde estás?.

Y no volví más a tu puesto del rastro a comprarte
corazones de miga de pan, sombreritos de lata,
y ya nadie me escribe diciendo "no consigo olvidarte,
ojalá que estuvieras conmigo en el Río de la Plata".