sábado, 9 de enero de 2016

Otto René Castillo




OTTO RENE CASTILLO

Poeta guatemalteco nacido en Quezaltenango en 1936. A raíz del derrocamiento del gobierno de Arbenz, se exilió en El Salvador a la edad de dieciocho años, desarrollando allí una intensa actividad poética y política. Puso fin a su exilio en 1957, cuando inició estudios de Derecho y Ciencias sociales en la Universidad San Carlos de Guatemala. Gracias a su brillante desempeño como estudiante, le fue otorgado el premio "Filadelfo Salazar" y una beca para continuar estudios en la República Democrática Alemana. En 1959 inició estudios de Letras en Leipzig, abandonándolos poco tiempo después para ingresar en la Brigada Joris Ivens, de orientación comunista. Luego de una corta estadía en Guatemala, fue enviado de nuevo al exilio en 1965, recorriendo diferentes países europeos. Finalmente, regresó a su país en forma clandestina, donde fue capturado por el gobierno en 1967, siendo fusilado en marzo del mismo año.


NOTA: La imagen que acompaña al texto corresponde a una de las escenas de Los Puentes de Madinson...quien vio la cinta, sabe a lo que me refiero. Vale.

EL AMOR IMPOSIBLE

Largos años
ha guardado el mar
debajo de su corazón azul
nuestro amor invencible.

Ni tú ni yo
supimos cómo y cuándo
encendimos esta llamarada,
tan sólo tus labios y los míos.
tan sólo nuestros cuerpos
de violentos amantes
lo supieron.

Fuego y tormenta nos unieron.
Nos separaron fuego y tormenta.
Para no destruirnos mutuamente
destruimos todos los puentes,
quemamos todos los caminos
que tenían nuestras vidas.

Lentamente fuimos acercándonos uno al otro,
para apagar todo recuerdo,
para cerrar todo camino,
para impedir todo retorno
a lo que aún ardía de otros tiempos
en nosotros.
Duros meses, amargos días,
momentos de dolor infinito,
teníamos que atravesar
para destruir la obra
que en un segundo luminoso
surgía de nosotros más sólida y más fuerte.

Y sin embargo, debimos separarnos.
Paso a paso, golpe a golpe
fuimos derribando todo,
hasta que nos separamos
aquella tarde de invierno,
junto al, mar, al sur marítimo
de tu país que amo todavía.

Juntos entregamos nuestro amor al mar
para que lo guardara
en su pecho
de viejo enamorado.

Hoy estoy frente al Báltico.
Es un día cualquiera del otoño
más dulce y más triste de la tierra.
En sus mareas solitarias
oigo que me nombran tristemente
tus palabras lejanas,
mientras a los grandes ojos negros
de la noche que sufro
asciende nuestro amor
como una simple y clara llamarada
que nos busca ciegamente todavía.

[Fuente:Sitio de "Poesía" Casa de las Américas, 1989]