lunes, 1 de mayo de 2017

Oda al Trabajador , Oda al Herrero





Oda al Trabajador


Lo veo,lo veo cargar pesadas cargas
no tan solo físicas,
soporta una condena que no le gusta,
soporta un miserable sueldo, que se dice
es un premio, pero todos saben, que el esfuerzo,
el dolor, y el sufrimiento no tienen precio,
lo veo soportar latigazos como si del antiguo
Egipto se hablara, pero siguen en pie.
Si bien hay cosas gratis para estudiantes,
bonos, y otras cosas,¿qué pasa con esas espaldas
que, rotas, lloran en sudor, amargamente?
¿Sin ellos donde estaría el estado?
Muchos deberes para ellos, pero tan solo un derecho,
derecho a guardar silencio, cuando los infelices se aburren
y caen en el maldito crimen que tienta al más pobre prometiendo 
joyas y riquezas, no se dejen engañar,
si saben que traerá juicios y condenas.
Cuando la ambición sube y el esfuerzo baja,
la locura sube, y lo humano baja,
por no decir desaparece.
Según la ciencia, y la lógica, todos tienen límites, pero
ustedes trabajadores rompen esa ley, convirtiéndola
en mito o leyenda. Y como si lo vivido no fuese suficiente,
llega la jubilación,donde se recibe simplemente
una absurda mesada.
Se puede ver a viejos sucios y alcohólicos
vagando por las calles pobladas, ya ni siquiera
pidiendo monedas pues da vergüenza
pedir para tomar.
Diferente es con el que trabaja
en lo que le gusta, ellos viven bien,
a gusto con sus familias, quizás es justo, pero
si van a vivir de esa manera, por lo menos
den monedas a los viejos arrugados y sucios
que vagan, pues no se sabe si ellos hicieron
su casa en la que viven tan a gusto.
¡Oh trabajadores!
yo se que es mucho
pedir, pero alégrense pues alguien se acordó
de ustedes, feliz día del trabajador, vendedores,
aguanten viejas indecisas, obreros, aguanten a su jefe,
en las salmoneras, aguanten los despidos, que algún día
esa maltratada espalda se enderezará de alegría.


Poeta: Alexander Miller